El impacto de la burbuja inmobiliaria

por Manuel
22 May 2009

burbuja-inmobiliariaEn este tiempo de crisis inmobiliaria, con frecuencia volvemos la vista atrás para tratar de buscar sus causas u orígenes en el marco de la intensa actividad de construcción y promoción que vivimos hace muy pocos años. Una buena parte de los expertos vienen tratando de relacionar la presente crisis con la sobreoferta, cuyas raíces sitúan en el elevado número de viviendas que llegaron a construirse en los años más álgidos del período de bonanza económica. La facilidad para conseguir un crédito y el crecimiento económico llegaron incluso a favorecer que las viviendas se convirtieran en un buen activo para invertir, con rentabilidad inmediata y elevada, incluso por encima de su consideración natural de viviendas, es decir, en su calidad de activos cuyo fin es el de satisfacer una necesidad básica para personas y familias.

Uno de los resultados más ostensibles respecto de la pasada época expansiva para el sector inmobiliario es el tremendo incremento del patrimonio residencial en España, registrado a lo largo de los últimos diez años. Puede decirse que nuestro patrimonio en viviendas ha llegado a multiplicarse por tres en la última década, estimándose que en diciembre de 2007 los citados activos alcanzaban una valoración de 2,3 billones (con b) de euros. Al menos este es el dato que aporta un informe sobre el stock de capital en nuestro país, realizado por la Fundación del BBVA y el  Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, en cuya realización han participado los profesores Francisco Pérez, Matilde Mas y Ezequiel Uriel.

Aunque los datos expuestos podrían llevarnos a una idea aún más desmesurada del alcance de la denominada burbuja inmobiliaria, esta información aportada por el citado estudio de la Fundación BBVA se matiza considerablemente si se sacan a colación otros registros. Por ejemplo, los recursos económicos invertidos en tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), equipos de transporte y maquinaria aumentaron un 106 por ciento desde 1994 a 2007, favoreciendo así también el potencial productivo y la competitividad de nuestra economía. Por su parte, la inversión en vivienda en los mismos años se incrementó en un 51 por ciento.

En conjunto, el stock total de capital neto en la economía de nuestro país aumentó en un 67 por ciento en los años comprendidos entre 1997 y 2007, alcanzando los 4,7 billones (con b) de euros. En tal cómputo, nuestro patrimonio nacional en vivienda equivale a la mitad de ese capital. En definitiva, se trata de cifras que nos dan cuenta sobre el impacto de la burbuja inmobiliaria, pero a la vez sitúan tal crecimiento de la actividad y de la inversión en ladrillo en el marco de un tiempo que resultó muy expansivo para el conjunto de la economía.

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2 comentarios
22 May 2009

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22 May 2009

[...] magnitud de la presente crisis inmobiliaria parece justificar cualquier esfuerzo o cualquier despliegue de ingenio, con tal de intentar [...]

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