Vivienda ecoeficiente
La creciente preocupación por perseguir la sostenibilidad de las actividades productivas y por lograr la máxima eficiencia energética en todas las instalaciones y sistemas, cada vez se va extendiendo, en mayor medida, al sector de la construcción. En efecto, hablamos de objetivos que no se consideran privativos de industrias, centros de trabajo diversos o transportes, sino también aplicables a la vida doméstica y a los equipamientos que las casas y pisos precisan. Son premisas ineludibles para una habitabilidad confortable, compatible con la optimización del consumo energético y con la minimización de las emisiones contaminantes al medio ambiente.
En consecuencia, el sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria se considera de obligada vinculación a los citados criterios, a la vez que se estima que estos constituyen una de las vías y de las estrategias más claras para afrontar proyectos futuros que puedan tener utilidad de cara a salir de la crisis y adaptarse a las exigencias de un mercado cada vez más sensibilizado y con mayor conciencia medioambiental. Eminentemente, se trata de un planteamiento estratégico a medio y largo plazo, y no de una mera táctica comercial destinada a movilizar de su letargo a los compradores potenciales.
El concepto de vivienda ecoeficiente surge desde los principios y premisas estratégicas reseñadas, y hace referencia a casas o pisos desarrollados siguiendo los parámetros básicos de sostenibilidad, eficiencia energética y minimización del impacto ambiental. Por definición, una vivienda ecoeficiente consume el menor volumen posible de recursos energéticos en todos sus equipamientos, a la vez que racionaliza el uso del agua, reduce al mínimo las emisiones contaminantes al exterior y al interior, no utiliza productos o materiales con toxicidad, y produce el más bajo volumen posible de residuos de cualquier tipo o naturaleza. Y todo ello sin olvidar el imprescindible control y optimización de los costes económicos.
El objetivo de una vivienda ecoeficiente es satisfacer, de manera equilibrada, las necesidades de sus habitantes y del medio en el que se integra, sin poner en peligro la satisfacción de las necesidades y los recursos disponibles de las generaciones venideras. La vivienda ecoeficiente no es otra cosa que aplicar los criterios de sostenibilidad al diseño, construcción, mantenimiento y utilización de pisos y casas. El clima, el entorno y los recursos disponibles han de quedar a salvo de cualquier tipo de intervención o actividad que pueda alterar sus condiciones y comprometer que el medio siga siendo habitable.
No obstante, la aplicación de los planteamientos de la vivienda ecoeficiente conlleva una inversión en investigación y adaptación productiva que resulta muy difícil de asumir por nuestras empresas en una época como esta.






