Las empresas inmobiliarias del G14 no comenzaron a construir ninguna vivienda en 2 meses
Parecía imposible que algo así pudiera ocurrir, pero la intensidad y la severidad de la crisis inmobiliaria han querido que durante los meses de diciembre de 2008 y enero de 2009 no se inicie la construcción de ninguna vivienda en España, por parte de las empresas integradas en el lobby denominado G14, que son las que mayor peso tienen en el sector en nuestro país. Para que pueda comprenderse bien, estamos hablando de un grupo de empresas que, en su mayoría, cotiza en bolsa y mantiene participaciones en otras relevantes compañías cotizadas y en otros distintos sectores de actividad, lo que subraya su teórico poderío financiero y su importante papel en nuestra economía. Son empresas que, hasta la fecha habían sido grandes generadoras en puestos de trabajo y que, en los últimos meses se han visto abocadas a padecer la drástica reducción de sus plantillas por caída de la actividad.
Hasta ahora, no existe ningún antecedente de situación similar dentro del sector inmobiliario y, como parece previsible, se apunta a que el mes de febrero de 2009 nos traiga números muy similares, reveladores de escasa actividad. Las razones de tan excepcional estado de cosas son las ya conocidas del bloqueo del crédito y de exceso de oferta que mantiene más de un millón de viviendas nuevas sin vender. Incluso llega a aventurarse que durante el presente ejercicio apenas veremos como da comienzo la construcción de sólo unas 150.000 nuevas casas y pisos, según dan a conocer las predicciones más optimistas. El dato más desolador es que hace sólo 3 años, en 2006, se comenzaron a edificar nuevas promociones que totalizaron el sideral registro de un millón de viviendas. Ni tanto, ni tan calvo, ya que aquellos excesos seguro que tuvieron que ver mucho con la raquítica actividad actual que aún parece no haber detenido ni siquiera ralentizado su caída.
Los datos del lobby inmobiliario G14 relacionan el dato de las escasas viviendas a construir durante este año con las mínimas preventas de pisos que hubo oportunidad de cerrar en 2008. Buena parte de estas firmas que integran el G14 pueden dar cuenta de un desplome de las preventas respecto a 2007 en torno al 70 ó al 80 por ciento, algo verdaderamente escalofriante si pensamos en las consecuencias que está generando y que ya son un hecho, sobre todo con relación al empleo.
Desde hace 16 años, en el ejercicio de 1993, no se recuerdan cifras similares en lo que concierne a baja actividad del sector, y aún conservando la esperanza de que este mismo año permita tocar fondo y comenzar a remontar.






