Enrique Bañuelos compra la inmobiliaria brasileña Abyara
En varias ocasiones hemos hecho referencia a la necesidad y a la oportunidad de que el sector de la vivienda en España potencie un proceso de internacionalización de mercados ya iniciado hace años. La búsqueda de economías emergentes y de oportunidades de mercado debe ser una prioridad estratégica en los próximos años, tanto para las empresas grandes que ya tienen el camino iniciado, como para las empresas pequeñas que aún sienten el temor a entornos mercantiles desconocidos. Tampoco han de quedar atrás los profesionales de la promoción y de la construcción de nuestro país, que igualmente tienen una excelente ocasión para ahuyentar, de una vez, el fantasma del desempleo y conocer las ventajas indudables que puede presentar la movilidad laboral, necesariamente inherente a las economías globalizadas.
Uno de los procedimientos que resultan habituales en la internacionalización de mercados es la entrada de nuestras compañías en el capital social de empresas radicadas en otros países, con el propósito de poder asumir el control de la gestión de las mismas. Este es el caso del empresario valenciano Enrique Bañuelos, que se ha decidido a comprar la empresa inmobiliaria brasileña Abyara, a través de su sociedad de inversiones denominada Veromonte. El antiguo presidente de la ya desaparecida firma inmobiliaria Astroc, ha conseguido hacerse con el 62,3 por ciento de los títulos de la mencionada compañía, con el desembolso de casi 13 millones de euros (unos 38 millones de reales brasileños).
No obstante, Bañuelos se ha visto obligado a asumir la deuda que venía arrastrando la empresa brasileña y cuya cuantía sobrepasa los 144 millones de euros (aproximadamente 430 millones de reales brasileños), de los que nada menos que 100 millones tienen vencimiento durante este mismo ejercicio 2009. Con esta operación, Bañuelos hace su reaparición en el mercado inmobiliario tras el abandono de la antigua empresa Astroc, hoy denominada Afirma. En la actualidad, el empresario levantino aún conserva algo menos del 5 por ciento del capital social de Afirma.
No obstante, la operación de adquisición de de Abyara muestra cierta complejidad, ya que son varias las sociedades implicadas en la misma. Abyara ha vendido el 62,13 por ciento de su capital social a IPU Participacioes, en la que ya están presentes en un 70 por ciento la firma Kove y en un 30 por ciento la empresa Agra. Kove está controlada por la sociedad Veremonte, que como ya indicamos con anterioridad, está controlada por Enrique Bañuelos.






