Los ascensores será obligatorios en Andalucía en 2019
Antes del año 2019, la totalidad de los edificios de viviendas ubicados en Andalucía que cuenten con más de dos plantas habrán de tener instalado ascensor, salvo aquellos bloques en los que su construcción resultase totalmente inviable. Así ha quedado regulado en un nuevo decreto de la Junta de Andalucía, relativo a la accesibilidad de infraestructuras, la edificación, el transporte público, las viviendas, la eliminación de barreras arquitectónicas y el urbanismo. El mencionado decreto viene a sustituir a la anterior normativa que fue aprobada en 1992.
Conforme al mencionado decreto de la Junta de Andalucía, todos los edificios de pisos existentes en la mencionada comunidad autónoma habrán de tener ascensor en 2019 cuando cuenten con tres o más plantas o con dos plantas en el caso en el que alberguen un número mínimo de seis viviendas, existiendo igualmente la obligación de que el ascensor instalado deba llegar tanto a la azotea como al aparcamiento, en el supuesto de que el edificio cuente con los antedichos espacios y equipamientos. De la misma forma, tal obligación de contar con ascensor también es aplicable en similares condiciones a todos los edificios de viviendas de nueva construcción.
El decreto de referencia incluso ha previsto la posibilidad de que si en un edificio de viviendas no hay ascensor y es imposible instalarlo por falta de espacio, si alguno de sus pisos estuviera habitado por un discapacitado con movilidad reducida, se contemplaría la posibilidad de permutar su vivienda por otra que estuviera emplazada en un edificio que si contase con ascensor instalado.
Es obvio que la instalación de ascensor en todos aquellos edificios de pisos que no disponen del mismo ha de considerarse una necesidad prioritaria en casi todos los casos, ya que resultará extraño que en ninguna de las viviendas de cualquiera de estos bloques haya un discapacitado físico, una persona mayor, una persona con movilidad reducida, una mujer embarazada o algún niño pequeño que aún se desplace en cochecito o sillita infantil. Pero el primer interrogante que suscita el mencionado decreto es cómo va a financiarse todo esto, tomando en consideración que son muchos los edificios sin ascensor en Andalucía y habitualmente vienen a coincidir con vecinos de perfil socioeconómico bajo, con ingresos que a menudo no permiten afrontar una reforma de semejante envergadura. La situación de crisis no ayuda, aunque será necesario esperar de cara a la aprobación de nuevas medidas que faciliten la financiación y, de paso, promuevan la creación de empleo en el sector de la construcción.






