Bancaja Hábitat
Banca Hábitat, Altamira Santander Real State, Oportunidades Inmobiliarias Cam, Procam, Cismisa o Ahorro Corporación Soluciones Inmobiliarias ACSI son sólo algunas de las marcas que las entidades financieras están utilizando para tratar de liquidar sus amplios activos de viviendas embargadas o recibidas como dación en pago. Para Bancaja y para otras cajas y bancos, la situación ya es conocida de sobra: muchas familias no están en condiciones de responder a los pagos de sus hipotecas, y muchos promotores de viviendas no pueden hacer frente al crédito promotor, ante la raquítica demanda y la consiguiente imposibilidad para encontrar compradores de pisos y casas.
Durante el pasado ejercicio 2008, Bancaja tuvo que transferir a su grupo gestor y promotor inmobiliario, Bancaja Hábitat, propiedades cuya tasación alcanzó los 400 millones de euros. La morosidad en las hipotecas ha tenido tal consecuencia y, por ello, ahora Bancaja Hábitat se ve en la necesidad de poner en marcha estrategias que le permitan la comercialización de esos pisos y casas, que se siguen acumulando en su patrimonio, buscando las mejores condiciones posibles para no comprometer su solvencia.
De esta forma, cada semana, Bancaja Hábitat saca a la venta tres inmuebles a precio de verdadera ocasión, basándose en la red de ventas que integran sus propias oficinas. Sirviéndose del eslogan publicitario “la amistad es lo segundo”, Bancaja Hábitat trata de atraer así la atención del de los posibles compradores y estimular una demanda que no deja de mostrar muy escaso pulso. En otros casos, Bancaja Hábitat oferta viviendas que ellos mismos denominan como Kilómetro Cero, es decir pisos y casas cuyos supuesto compradores ni tan siquiera pudieron estrenar o viviendas que el promotor no consiguió vender a nadie.
Para entender la severidad de la situación, bastará mencionar que los beneficios de Bancaja Hábitat han caído nada menos que un 99,5 por ciento durante 2008, respecto al ejercicio de 2007, pasando de 491 millones de euros en 2007, hasta los 5 millones de euros registrados el pasado año.
La venta de estos activos inmobiliarios constituye una prioridad máxima para las entidades financieras, que precisan potenciar su solvencia y su liquidez y tratar de contrarrestar el los efectos perniciosos de la morosidad hipotecaria. Y todo ello sin olvidar también la urgencia por sacar estos activos de sus balances y evitar que lleguen a contabilizarse como pérdidas. Bancaja, a través de Bancaja Hábitat, no es ninguna excepción y se ve inmersa en el mismo proceso que el resto de las entidades.






